San Josemaría y el Desenredo: Managua, Nicaragua

La capilla de san Josemaría en la comunidad de El Desenredo

home
Opus Dei - San Josemaría y el Desenredo:  Managua, Nicaragua

En el año 2007 fue entronizada la imagen de san Josemaría en la pequeña iglesia que lleva su nombre en la comunidad de El Desenredo, en las afueras de Managua.

El Desenredo es una pequeña comunidad en el municipio de El Crucero, en la cual viven poco más de 15000 personas. Las condiciones de vida son difíciles y las fuentes de empleo son escasas. Muchos de sus habitantes se dedican a la agricultura.

Gracias a la colaboración de voluntarios universitarios de España, se logró la construcción de una capilla en esta comunidad y de inmediato surgió la cuestión de a cuál santo encomendarle su patrocinio. En Nicaragua, la piedad popular es una nota distintiva de la devoción y el santo patrono es motivo de cohesión y de orgullo para una comunidad.

Fue en el año 2007, en que un grupo de voluntarios de Valencia (España) donó una imagen de san Josemaría tallada, de unos 80 centímetros de altura. En medio de andas y coronas de flores, hechas por los vecinos, fue entronizada la imagen en la llamada, desde entonces, iglesia de San Josemaría.

La devoción a san Josemaría ha crecido desde entonces entre los pobladores de este lugar. Se trata una comunidad a la que es difícil acceder –de hecho sólo transitan vehículos 4 x 4 en el verano y en el invierno es imposible- y con serias dificultad para disponer con frecuencia de servicios básicos, pero sin embargo, esto no es excusa para renegar de lo que se tiene. Así lo explica Domingo, quien después de haber visto algunos vídeos de san Josemaría, se le escuchó decir que la pobreza –cuando aun poniendo los medios es difícil salir de ella- es también una oportunidad de santificarse y ofrecerle a Dios el trabajo que cada uno hace.

La relativa lejanía no ha sido excusa para que los vecinos de El Desenredo conozcan el mensaje de la llamada universal a la santidad que recordaba san Josemaría y para que la estampa con su oración ocupe un lugar de privilegio en sus casas.

Petronila, vecina de El Desenredo, fue diagnosticada hace muchos años con diabetes y cuenta cómo se alegró al enterarse de que san Josemaría padeció su misma enfermedad, y que eso la hacía sentirse comprendida por un santo que entendía por lo que ella estaba pasando. Asegura que ha sido por su intercesión que las complicaciones propias de esta enfermedad casi han desaparecido en ella. La devoción se extiende cada vez más pasados los años y ya iniciando el 2015.